La mujer que veo pasar

Le veo pasar, otra vez, por los callejones que yo visito. También lleva una mochila y el pelo libre.

Me pregunto si se ha percatado del pájaro que nos espía,
si le cede el paso a las hormigas mientras camina,
si le gusta la poesía,
si ha llorado en la última semana,
si me ha visto
y si es feliz.

Podría salir de dudas acercándome y rompiendo el silencio -que también espía-, lo sé. Pero ¿para qué?… si esta extraña y absurda complicidad se perdería. Y ¿para qué?… si dejaría de ser la mujer que veo pasar por los callejones que yo visito. Y así es que me gusta.

2 respuestas a «La mujer que veo pasar»

Replica a Esteban Cancelar la respuesta