La sandía me empezó a gustar el día que me quitó la sed. Y lo mismo me pasó contigo. La diferencia es que de ti siempre estoy sedienta y que cada vez que te pruebo me sabes mejor. Si me lees, que sepas que no te quiero a ratos, no te quiero a partes, y …
AtraBésame la vida
Me enamoré de ti cuando te vi las alas rotas. Así supe que volabas o al menos que lo intentas. Yo no soy el cielo, pero, ¿y si me convierto en uno? Atrabésame la vida, -despacito y sin afán- que a mí correr no me gusta, excepto si al verbo lo hacemos terminar en “me”, …
Amor azul
Si me hubieras amado azul, como este cielo, habría podido seguir siendo tu sol. Pero me amaste tan poco y tan mal, amor, que no pude ser ni sol, ni luna, ni estrella. Y si supieras que soy las tres...
Si nos (re)encontramos
No sé qué pasará si volvemos a encontrarnos. Quizás para entonces se nos hayan recubierto las pupilas de olvido y no podamos vernos como antes; o nos haya llovido mucho y las pieles ya no ardan; o se nos haya cruzado alguien y sólo nos pertenezcan los recuerdos. Pero si por casualidad - o causalidad, más bien- …
Ella, tan Ella
Ella, Tan profunda como el cielo, Tan feliz como el viento, Tan libre como el agua. Ella, Tan fuerte como un escarabajo, Tan llena como una nube de agua, Tan suya como la concha de un caracol. Ella, Tan Ella, Tan espectacularmente Ella.
