Volver a casa

He de reconocer que a veces me invade una necesidad insoportable de volver a casa. Pero entonces me pregunto: ¿cuál es mi casa? y esta angustia sombría se vuelve aún más inquietante. ¿Será mi casa el país en el que vivo?, ¿la ciudad donde nací?, ¿el lugar que aún me espera? ¿Será, acaso, aquello que …

Días de esos

Hay días en los que le pierdo la pista al olvido y las cicatrices de mis recuerdos se vuelven mapas de ciudades nuevas; Días en los que siento las plantas de los pies tan infinitas y limpias como el cielo mediterráneo en un día sin nubes; Días en los que los silencios me suben del …

Mirlo coqueto

No sé qué tiene y no sé por qué pero me pasa todo cuando pasa caminando -y delante mío- como un mirlo coqueto sobre la delgadísima rama de un árbol. Será porque la luna está llena, porque la noche nos sopla, porque existe y no le tengo, porque sonríe sin saberlo, porque la sed, porque …

Perdámonos

Hagamos un trato: Tú me desnudas las costillas y yo te arropo los labios. Quizás, no sé, los nudos se nos desaten y podamos perdernos -por fin- yo por tu ombligo y tú entre mis piernas. Y viceversa.

Recuerdo indecente

Qué indecente es tu recuerdo. Se me encarama -sin permiso- en el momento menos indicado y no sé cómo quitármelo de encima. Si lloro, no se ahoga; si grito, le hago cosquillas; si corro, me persigue; y si me quedo, me llora él, me grita él, me corre él. El rimel, el tiempo, la vida.