¡Maldita nostalgia!

A mi derecha, por la pequeña ventana, se asoma el Gigante Azul, el siempre tan poderoso y enigmático Océano Atlántico. Más de 200 personas intentan, en vano, acompañar mi soledad. Ni los recuerdos consiguen hacerlo a casi 10.500 metros sobre el nivel del mar. - "Queremos salir, lo necesitamos", imploran ellas, siempre imprudentes. - "No …

Abrí la puerta y soñé despierta

Ayer, casi cuatro años después de no hacerlo, entré a esa "mi casa" que dejé cuando Dios (o el destino, como prefieran decirle) vio pertinente que mis papás y mis hermanos cogieran un rumbo y yo otro. No creí que fuera a ser tan extraño abrir esa puerta... Aquella casa "vacía" se tomó sólo dos …